En el marco de la investigación por la muerte de Diego Fernández Lima, quien estuvo desaparecido durante 41 años y cuyos restos óseos fueron encontrados enterrados en el jardín de una casa porteña en Coghlan, los abogados defensores de Norberto Cristian Graf, el principal sospechoso y único imputado en la causa por el delito de encubrimiento agravado, solicitaron a la Justicia que dicten su sobreseimiento total y definitivo.
Los defensores del acusado, Erica Nyczypor y Martín Díaz, hicieron la presentación ante el titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°56, Alejandro Litvack, luego de que éste último pidiera al fiscal Martín López Perrando que elaborara un documento más contundente y con mejores indicios y pruebas para citar al acusado a declarar.
La familia de Diego tratará de impedir que Graf sea sobreseido, según adelantó el abogado Wortman Jofre a un medio nacional. “Es improcedente, es una causa que recién comienza. Evidentemente este hombre Graf no quiere ser investigado y quiere cerrar rápido toda averiguación sobre el asunto. Por algo será”, concluyó.
Javier Fernández, el hermano menor de Diego, es querellante en la causa. Puede pedir medidas de prueba, interrogar testigos, proponer peritos y oponerse a algún eventual sobreseimiento o archivo de la causa. No obstante, no puede participar de las declaraciones indagatorias de los imputados, como la que el fiscal Martín López Perrando había solicitado.
Las justificaciones de la defensa
Los abogados de Graf consideraron inconsistentes las acusaciones del titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°61 por varios motivos. Según el escrito, de 27 páginas, a su representado se lo señala sin contar con pruebas directas o elementos que permitan afirman que había una relación directa con la víctima y con el delito (el cual prescribió por la cantidad de años transcurridos).
Con prueba documental sobre la trayectoria educativa y laboral de Graf, incluyendo títulos y recibos de sueldo, intentaron desmentir los rumores de una amistad o vínculo por “afición” a las motos o autos con Diego Fernández Lima. Para reforzar la idea de que no eran amigos, el escrito también incorporó declaraciones testimoniales de ex compañeros de colegio y familiares de la víctima.
También negaron que Graf haya encubierto el delito y entorpecido el descubrimiento de los huesos, al remarcar que nunca hubo indicios de negación a que se realizaran obras en la medianera de su casa. Además, precisaron que fue el propio acusado el que se presentó ante la Fiscalía para declarar y colaborar con la investigación, pero no se le tomó declaración en ese momento.
Según los abogados, “la imputación contra Cristian Graf obedece a una solicitud de parte de la ciudadanía, que junto con la presión social y repercusión mediática que tomo la presente causa, solicita una búsqueda de castigo aun por fuera de lo que establece la ley de fondo“.
En este marco, apuntaron: “En esta orientación, los argumentos del fiscal, que dan cuenta de la instalación de un chivo expiatorio, han sucumbido ante la misma con la premura de poder hallar un culpable e intenta imputar sin la debida solidez probatoria, a una persona inocente”.
No obstante, llamativamente, los abogados hicieron alusión a la prescripción del delito para argumentar que “toda acción penal” en el proceso acusatorio contra Graf no se traduciría en otra cosa que “el derroche y malgasto de los fondos del erario público”. Cabe destacar que la familia Fernández Lima lleva más de cuatro décadas buscando la verdad sobre el paradero de Diego, y ahora, con más fuerzas que antes, anhelan reconstruir los hechos que llevaron a su homicidio.
Así todo, la denfensa continuó argumentando al juez Litvack los motivos por los cuales Graf debería ser sobreseído, al sostener que él mismo devolvió al titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°61 el pedido de declaración porque consideró que la información del fiscal estaba incompleta.
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Fuente: Pagina12