La cuenta Servicios del Balance Cambiario del Banco Central (BCRA) registró un déficit de u$s928 millones en julio pasado, lo que representa un incremento del 25% mensual y del 64% con relación a un año atrás, aunque esta última comparación puede estar contaminada por los cambios normativos, advierte el ente monetario. De todos modos, en el acumulado del año, las transacciones cambiarias con el resto del mundo vinculadas con el sector Servicios arrojan un déficit de u$s6.795 millones, que ya es casi un 40% más que todo el rojo del año pasado, para tener una somera dimensión de las cifras en cuestión más allá de las advertencias estadísticas del BCRA.
Con relación al déficit del mes pasado, los datos oficiales permiten visualizar que, como de costumbre, fueron los egresos netos en concepto de Consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas, viajes y pasajes (excluyendo servicios digitales) fueron determinantes para dicho resultado ya que sumaron u$s817 millones. En segundo término, los flujos netos negativos en concepto de Otros servicios sumaron u$s333 millones y luego los vinculados con Fletes y seguros con u$s132 millones.
Con relación a los egresos netos vinculados con el rubro Otros servicios, según la Metodología de Compilación de las Estadísticas del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del BCRA, señala que comprende “los ingresos y egresos en el mercado de cambios por servicios financieros, otros servicios de transporte, los servicios relacionados con el comercio, los servicios de construcción, los servicios de arrendamiento operativo, servicios audiovisuales y conexos, servicios de salud por empresas de asistencia al viajero, otros servicios personales, culturales y recreativos, los servicios del gobierno y los gastos y derechos exigibles a la importación por operaciones realizadas bajo condición DDP o DDU”.
También, como de costumbre, el déficit de servicios no fue mayor aún, gracias al superávit de las operaciones vinculadas con los Servicios empresariales profesionales y técnicos que aportaron un ingreso neto de u$s355 millones.
Cabe señalar que el factor estacional entra a terciar, sobre todo, en el gasto de turismo y compras en el exterior, aunque, de todos modos, más allá de la supuesta contaminación estadística desde enero pasado explotó. Al respecto, el BCRA señala que “en lo que respecta a la cuenta de Consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas, viajes y pasajes, se destaca que la misma no debe asociarse únicamente a los gastos por viajes ya que, en los giros que se hacen al exterior para cancelar los saldos con las empresas emisoras de tarjetas internacionales, se incluyen tanto los consumos que se realizan por viajes al exterior como las compras no presenciales de bienes y servicios a proveedores del exterior (de forma recíproca, en los ingresos también se incluyen las compras no presenciales de bienes y servicios que hacen con el uso de tarjetas, a proveedores de nuestro país, quienes califican como no residentes)”.
El BCRA explica que esta cuenta fue modificada con el objetivo de mejorar las estadísticas cuando en junio se publicó la Comunicación “A” 8254 con la intención de distinguir, a partir de julio, los consumos por viajes desde y hacia al exterior y las compras no presenciales de bienes y servicios a proveedores del exterior/desde el exterior a proveedores locales. De esta manera, supuestamente, a partir del mes pasado, se desagregan los consumos con tarjetas por la prestación de servicios digitales de proveedores del exterior, incluyéndose desde esa fecha en adelante en “Otros servicios”.
Por lo tanto, de acuerdo con los datos del BCRA, los egresos brutos por Consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas, viajes y pasajes sumaron en julio nada menos que u$s1.192 millones. ¿Cómo se desagregan este flujo negativo? Se explica, principalmente, por los egresos brutos vinculados con gastos por tarjetas que sumaron u$s1.063 millones, y en menor medida por los egresos brutos de los servicios de transporte de pasajeros por u$s129 millones y de los giros al exterior de operadores turísticos por u$s124 millones.
Según el BCRA, de los u$s1.063 millones de gastos por tarjetas, u$s146 millones correspondieron a compras de servicios digitales, mientras que los pagos por bienes despachados mediante servicios postales se estimaron en u$s94 millones (esto estaría vinculado con el valor de las importaciones CIF informadas por INDEC para julio).
De esta manera, la estimación oficial de gastos con tarjetas por consumos asociados a viajes alcanzó u$s952 millones en julio, como resultado de la suma de los egresos por servicios de transporte de pasajeros, operadores turísticos y la citada estimación de gastos con tarjetas por viajes. “Cabe señalar que un 70% de todos los egresos por consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas, son directamente cancelados por los clientes con fondos en moneda extranjera”, estima el BCRA.
Por su parte, los ingresos brutos por consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas, viajes y pasajes totalizaron u$s229 millones en julio pasado. Al aplicar la misma metodología de desagregación que para los egresos, el BCRA estima que los egresos netos por viajes y pasajes alcanzó los u$s728 millones en el mes.
Por su parte, las operaciones en concepto de ingreso primario representaron una salida neta de u$s1.595 millones en julio, explicada por pagos netos de intereses por u$s1.563 millones y egresos netos de utilidades, dividendos y otras rentas al exterior por u$s32 millones. Cabe señalar que bajo este concepto se contabilizan los ingresos y egresos a través del mercado de cambios y las operaciones realizadas de manera directa con las reservas internacionales del BCRA por el rendimiento que perciben las unidades institucionales por su contribución al proceso de producción o por el suministro de activos financieros y de recursos naturales a otras unidades institucionales, en forma de renta.
Mientras que las operaciones por ingreso secundario representaron un superávit de u$s9 millones. En esta cuenta el BCRA registran las operaciones a través del mercado de cambios en concepto de transferencias corrientes entre residentes y no residentes. Vale explicar que por transferencia corriente se entiende el suministro de un bien, servicio, activo financiero u otro activo no producido por parte de una unidad institucional a otra sin obtener a cambio un artículo de valor económico.
Por último, el Gobierno y el BCRA realizaron cancelaciones netas de intereses por u$s1.275 millones, mientras que el sector privado realizó cancelaciones netas de intereses por u$s288 millones.
A nivel agregado cabe destacar que pese al mayor déficit de servicios, la cuenta corriente del Balance Cambiario del BCRA fue, por segundo mes consecutivo, superavitaria en u$s1.374 millones, gracias a que los ingresos netos de las cuentas Bienes y de Ingreso secundario sumaron u$s3.887 millones y u$s9 millones, respectivamente. Mientras que los egresos netos en las cuentas de Ingreso primario y, precisamente, de Servicios totalizaron u$s1.595 millones y u$s928 millones, respectivamente.
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